La mayoría de las campañas OOH buscan capturar atención. Purina Latz decidió hacer algo más: usar sus estructuras de publicidad exterior para resolver un problema real en Reykjavík, Islandia, donde los gatos domésticos representan una amenaza constante para las aves urbanas.
La solución fue tan simple como efectiva: convertir soportes de billboard en casas de pájaros elevadas, ubicadas a una altura inaccesible para los gatos. El insight detrás de la campaña era directo —un gato bien alimentado caza menos— y Purina lo materializó de forma literal en el espacio público.
Cuando el medio se convierte en mensaje y en acción
Lo más interesante de esta campaña no es el concepto creativo, sino la reinterpretación del rol del medio. Un billboard normalmente comunica algo. El billboard de Purina hace algo: protege aves, crea infraestructura pública, demuestra con hechos lo que la marca predica con palabras.
Esta distinción es importante para cualquier marca que planifique inversión OOH. En un entorno donde los consumidores son cada vez más escépticos ante las promesas publicitarias, una campaña que entrega un beneficio tangible genera una credibilidad que ningún copy puede fabricar.
OOH de propósito en el mercado hispano de EE.UU.
Las comunidades hispanas en Estados Unidos tienen una conexión cultural muy profunda con el entorno comunitario. Barrios como East LA, Little Havana en Miami o el East Side de Houston son espacios donde las marcas que contribuyen a la comunidad —no solo las que venden en ella— construyen relaciones de largo plazo.
Campañas como la de Purina demuestran que el OOH no tiene que limitarse a la visibilidad. Puede ser el canal a través del cual una marca demuestra que entiende y valora el lugar donde vive su audiencia.
La pregunta que esta campaña deja sobre la mesa para cualquier anunciante es directa: ¿qué podría hacer tu marca con un espacio OOH además de poner un mensaje?